Descripción
Eleve los espacios cotidianos con una luz suave y escultórica. Esta lámpara de pared recargable con sensor de movimiento combina una silueta minimalista japandi con un acabado premium en textura de piedra o veta de madera, fabricada en ABS duradero y ligero. Su característica luz ascendente y descendente ilumina la pared con una luz cálida y ambiental, transformando cualquier escalera, pasillo o cabecera de cama en un punto focal sereno. Inteligente y sencillo, el sensor PIR integrado detecta movimiento a una distancia de 2-3 metros y con un ángulo de 120°, encendiéndose automáticamente en condiciones de penumbra y apagándose tras 30 segundos para ahorrar energía. Elija entre el modo automático de detección y un modo siempre encendido, y ajuste el ambiente con atenuación continua (10%-100%) y tres temperaturas de color: acogedora 3000K, neutra 4000K o nítida 6500K. La instalación no requiere herramientas: un imán potente fija la luminaria sobre la placa de hierro incluida, que se adhiere a cualquier superficie lisa mediante cinta adhesiva de doble cara — sin necesidad de taladrar ni cablear. Una sola carga USB tipo-C proporciona hasta 12 horas de luz continua o hasta 60 días en modo de detección. Con unas dimensiones compactas de 11 × 7,8 × 4,5 cm, es el complemento inalámbrico perfecto para gabinetes, dormitorios, salas de estar, cocinas, baños, pasillos y entradas. Un regalo moderno y cuidadosamente pensado para cualquier persona que aprecie una iluminación cálida e inteligente.